“No podemos cambiar el viento, pero podemos ajustar las velas.”
Thomas Szasz

Terapia online con enfoque psiquiátrico

La terapia online ha experimentado un crecimiento significativo en los últimos años, especialmente a raíz de la pandemia del Covid de 2020 y los confinamientos derivados de la misma, que impulsaron a muchas personas a buscar apoyo a través de plataformas digitales de videollamadas como Zoom, Skype, Google Meet o Microsoft Teams.

Según un estudio de 2021 para conocer la adaptación de los profesionales de la salud mental a la atención online, casi el 93% de los encuestados realizaba atención online y el 91% trabajaba desde su hogar, total o parcialmente. La necesidad de adaptarse a las restricciones de movilidad llevó a una rápida adopción de tecnologías para continuar con las terapias. Los profesionales de la salud mental implementaron herramientas digitales para mantener la continuidad de los tratamientos, demostrando flexibilidad y capacidad de adaptación.

¿Por qué la terapia online?

La terapia online ofrece múltiples ventajas que han contribuido a su creciente popularidad, como por ejemplo:

  • Accesibilidad: permite a individuos en zonas rurales o con movilidad reducida acceder a servicios especializados sin necesidad de desplazarse.
  • Flexibilidad horaria: facilita la programación de sesiones en horarios más convenientes, adaptándose a las rutinas de los pacientes.
  • Privacidad: al realizarse desde el hogar, se reduce la posibilidad de encuentros no deseados en salas de espera, lo que puede ser crucial para quienes valoran su anonimato.
  • Continuidad del tratamiento: situaciones como la vivida durante la pandemia de 2020, viajes o cambios de residencia no interrumpirán el proceso terapéutico, ya que las sesiones pueden llevarse a cabo desde cualquier lugar con conexión a internet.
Si buscas un enfoque terapéutico respetuoso, basado en la evidencia y adaptado a tus necesidades, estaré encantada de acompañarte en este proceso.

¿Es efectiva la terapia online?

Diversos estudios han analizado la eficacia de la terapia online en comparación con la presencial, llegando a conclusiones como:

  • Eficacia similar: estudios como este han demostrado que la terapia online es tan efectiva como la presencial en el tratamiento de trastornos comunes como ansiedad y depresión.
  • Satisfacción del paciente: investigaciones como esta indican que la satisfacción de los pacientes con la terapia online es comparable a la de la terapia presencial, destacando la calidad de la relación terapéutica y los resultados obtenidos.
  • Adherencia al tratamiento: otros estudios sugieren además que la terapia online puede mejorar la adherencia al tratamiento debido a su flexibilidad y accesibilidad.

¿Cuándo es mejor la terapia online que la terapia presencial?

Vaya por delante que la elección entre terapia online y presencial depende de las necesidades específicas de cada paciente. Pero de manera general, podemos ver casos en los que puede ser preferible una u otra modalidad.

Se recomienda terapia online cuando:

  • El paciente reside en áreas con escasa o nula oferta de servicios de salud mental.
  • Existen limitaciones físicas o de movilidad que dificultan el desplazamiento.
  • Se busca una mayor flexibilidad en la programación de sesiones.
  • Se prefiere la comodidad y privacidad del entorno doméstico.

La terapia presencial es preferible cuando:

  • Se abordan trastornos mentales graves que requieren una observación más directa.
  • El paciente no cuenta con un espacio privado adecuado para las sesiones online.
  • Se considera que la interacción cara a cara puede enriquecer el proceso terapéutico.

De todas formas, es esencial que terapeuta y paciente evalúen conjuntamente la modalidad más adecuada según el contexto y las necesidades individuales.

¿Cómo funciona la terapia online?

La terapia online se desarrolla de manera similar a la presencial, con algunas particularidades:

  • Contacto inicial: el paciente se comunica con el terapeuta a través de plataformas digitales para concertar una cita.
  • Evaluación: en las primeras sesiones, el terapeuta realiza una evaluación del estado mental del paciente y establece objetivos terapéuticos.
  • Intervención: se llevan a cabo sesiones regulares mediante videoconferencias, en las que se aplican técnicas terapéuticas adaptadas a las necesidades del paciente.
  • Seguimiento: se monitoriza el progreso del paciente y se ajustan las intervenciones según sea necesario.
  • Cierre: una vez alcanzados los objetivos, se finaliza el proceso terapéutico, pudiendo programarse sesiones de seguimiento si se considera oportuno.

Es importante recalcar que en la terapia online se vuelve fundamental garantizar la confidencialidad y seguridad de la información compartida durante todo el proceso, utilizando plataformas seguras y cumpliendo con las normativas de protección de datos.

¿A quién está dirigida la terapia online? Usos y ejemplos

La terapia online puede ser adecuada en los siguientes casos:

  • Personas con dificultades de movilidad: individuos que por condiciones físicas o enfermedades, no pueden desplazarse con facilidad.
  • Residentes en zonas rurales o remotas: quienes viven en áreas con limitada oferta de servicios de salud mental.
  • Personas con horarios complicados: cuya rutina laboral o personal dificulta la asistencia a sesiones presenciales.
  • Personas que buscan mayor privacidad: que prefieren la discreción que ofrece la terapia desde casa.

¿Qué voy a mejorar con la terapia online?

Gracias a la terapia online, los pacientes pueden encontrar diferentes ventajas como:

  • Mayor flexibilidad: facilitando la organización de sesiones en horarios más adaptables para el paciente.
  • Comodidad y privacidad: las sesiones pueden realizarse desde casa o cualquier otro espacio seguro, reduciendo la ansiedad que puede generar acudir a una consulta presencial.
  • Continuidad en el tratamiento: evitando interrupciones por viajes, cambios de residencia o imprevistos que dificultan la asistencia presencial.
  • Mayor disponibilidad de profesionales: eliminando barreras geográficas, ya que facilita el acceso a especialistas y terapeutas con enfoques específicos que pueden no estar disponibles en la zona de residencia del paciente.

Si bien la terapia online no sustituye todos los casos de intervención presencial, su eficacia y beneficios la convierten en una opción válida y útil para muchas personas que buscan tratamiento psicoterapéutico.

Si crees que tú o alguien de tu entorno cercano os podéis beneficiar de la terapia online, ponte en contacto conmigo o reserva una cita y juntos veremos cómo.

¿En qué te puedo ayudar como psiquiatra?

Ansiedad

Ansiedad generalizada, pánico, agorafobia, ansiedad social o cualquier fobia específica. 

Agorafobia

Agorafobia y otros trastornos de ansiedad que limitan la autonomía y la vida cotidiana.

Pánico

Crisis repentinas de miedo intenso, con síntomas físicos como palpitaciones, ahogo o mareo.

TOC

Cualquier tipo de TOC: contaminación, comprobación, orden, acumulación, etc…

Depresión

Desde depresión mayor hasta episodios de depresión postparto, depresión estacional o distimia.

Trastorno bipolar

Episodios maníacos, depresivos e hipomaníacos, tanto puntuales como recurrentes.

Insomnio

Dificultad persistente para dormir bien, con impacto en el descanso, ánimo, concentración y vida diaria.

Personalidad

Trastornos límites de la personalidad, narcisismo, trastorno paranoide, etc…

TCA

Anorexia, bulimia, trastornos por atracón o trastornos de alimentación selectiva o evitativa.

Anorexia

Anorexia nerviosa y otros trastornos restrictivos, con impacto grave en la salud física y mental.

Obesidad

Como condición médica compleja, influida por factores emocionales, conductuales y neurobiológicos.

Dolor crónico

Dolor persistente con impacto en el ánimo, el sueño, la autonomía y la calidad de vida.

TDAH

TDAH principalmente en adultos, tanto inatención como hiperactividad-impulsividad.

Adicciones

De todo tipo: al alcohol, a las drogas, al juego (ludopatía) o a las compras compulsivas.

Trauma complejo

Traumas psicológicos derivados de experiencias vitales adversas y sostenidas en el tiempo.

TEPT

Recuerdos intrusivos, hipervigilancia o bloqueo emocional tras una experiencia traumática.