“La herida es el lugar por donde entra la luz.”
Rumi

Psiquiatra para tratar el Trastorno por Estrés Postramático (TEPT)

Según el NIMH (National Institute of Mental Health), una persona puede ser diagnosticada de trastorno de estrés postraumático cuando, tras una experiencia traumática, continúa sintiéndose estresada o asustada incluso cuando ya no existe un peligro real, y estos síntomas empiezan a afectar a áreas como el trabajo, las relaciones o el descanso.

¿Qué es el TEPT?

El TEPT es un trastorno relacionado con el trauma que aparece cuando una experiencia amenazante, violenta, inesperada o emocionalmente abrumadora no puede ser procesada adecuadamente. La persona puede seguir reaccionando como si el peligro continuara presente, aunque el acontecimiento traumático ya haya pasado.

No se trata solo de “recordar algo doloroso”. En el TEPT, el recuerdo puede irrumpir de forma intensa, involuntaria y acompañarse de respuestas físicas y emocionales muy fuertes. La persona puede revivir lo ocurrido, evitar lugares o situaciones que le recuerdan al trauma, sentirse en alerta constante o tener dificultades para dormir, concentrarse o relacionarse con los demás.

El trauma puede estar relacionado con accidentes graves, agresiones, violencia sexual, violencia de género, catástrofes, experiencias médicas muy amenazantes, pérdidas traumáticas, abuso, maltrato, exposición laboral repetida a situaciones extremas o haber presenciado daño grave en otras personas.

Desde la psiquiatría, mi función es valorar no solo el acontecimiento traumático, sino también cómo ha quedado integrado en la historia clínica y vital de la persona, qué síntomas mantiene actualmente y qué tratamiento puede ayudarle a recuperar seguridad, estabilidad y calidad de vida.

Si buscas un enfoque terapéutico respetuoso, basado en la evidencia y adaptado a tus necesidades, estaré encantada de acompañarte en este proceso.

Diferencia entre estrés agudo, TEPT y trauma complejo

Después de una experiencia traumática pueden aparecer reacciones intensas durante los primeros días o semanas: miedo, llanto, insomnio, imágenes intrusivas, irritabilidad, sensación de irrealidad o dificultad para concentrarse. En muchos casos, estas reacciones disminuyen de forma progresiva con el paso del tiempo y con apoyo adecuado.

Hablamos de estrés agudo cuando los síntomas aparecen poco después del acontecimiento traumático y se mantienen durante un periodo limitado. Puede ser una respuesta inicial al impacto emocional vivido.

El TEPT se plantea cuando los síntomas persisten más allá de las primeras semanas, no se reducen con el tiempo y empiezan a interferir de forma significativa en la vida diaria. La persona puede seguir viviendo con miedo, alerta, evitación o reexperimentación, aunque objetivamente ya no esté en peligro.

El trauma complejo suele relacionarse con experiencias traumáticas repetidas, prolongadas o vividas en etapas tempranas, especialmente cuando se producen en contextos de dependencia, indefensión o falta de protección. En estos casos, además de síntomas postraumáticos, pueden aparecer dificultades importantes en la regulación emocional, la identidad, la autoestima y las relaciones personales.

Esta distinción es importante porque no todos los cuadros postraumáticos requieren el mismo abordaje terapéutico.

¿Por qué tienes TEPT?

El TEPT no aparece por debilidad ni por falta de voluntad. Puede desarrollarse cuando el sistema nervioso queda atrapado en una respuesta de amenaza después de una experiencia que supera la capacidad de afrontamiento de la persona. Pueden influir diferentes factores:

  • Intensidad del acontecimiento traumático: experiencias con amenaza para la vida, violencia, indefensión, dolor intenso o pérdida pueden aumentar el impacto psicológico.
  • Traumas previos: haber vivido experiencias adversas anteriores, especialmente en la infancia, puede aumentar la vulnerabilidad.
  • Falta de apoyo posterior: no sentirse escuchado, protegido o acompañado después del trauma puede dificultar la recuperación.
  • Culpa, vergüenza o sensación de responsabilidad: algunas personas quedan atrapadas en pensamientos como “tenía que haber hecho algo”, “fue culpa mía” o “no debería sentirme así”.
  • Factores biológicos y emocionales: algunas personas tienen mayor sensibilidad a la alarma, la hiperactivación o la disociación.
  • Otros trastornos asociados: ansiedad, depresión, insomnio, ataques de pánico, consumo de sustancias o dolor crónico pueden aparecer junto al TEPT y mantener el malestar.

En consulta, es fundamental entender no solo qué ocurrió, sino cómo lo viviste, qué recursos tenías en ese momento, qué interpretación hiciste de lo ocurrido y cómo está afectando ahora a tu vida.

¿Cómo puedes identificar el TEPT?

Los síntomas del TEPT pueden variar mucho de una persona a otra. Algunas personas reviven el trauma de forma muy evidente, mientras que otras notan sobre todo bloqueo, irritabilidad, desconexión emocional o evitación. Los síntomas más frecuentes son:

  • Recuerdos intrusivos: imágenes, pensamientos o sensaciones relacionadas con el trauma que aparecen sin buscarlos.
  • Pesadillas o sueños angustiosos: relacionados directamente con lo ocurrido o con emociones similares.
  • Flashbacks o sensación de revivir el trauma: la persona puede sentir que está otra vez en la situación traumática.
  • Evitación: tendencia a evitar lugares, conversaciones, personas, noticias, sensaciones o recuerdos relacionados con lo ocurrido.
  • Hipervigilancia: sensación de estar siempre en alerta, sobresaltos frecuentes, tensión corporal o dificultad para relajarse.
  • Irritabilidad o explosiones de enfado: respuestas emocionales más intensas de lo habitual.
  • Alteraciones del sueño: insomnio, despertares frecuentes o sueño poco reparador.
  • Cambios en el ánimo y en la forma de pensar: culpa, vergüenza, tristeza, desesperanza o sensación de estar dañado.
  • Desconexión emocional: dificultad para sentir, disfrutar o vincularse con otras personas.
  • Disociación: sensación de irrealidad, desconexión del cuerpo o lagunas en el recuerdo de lo ocurrido.

También puede aparecer miedo a perder el control, ataques de pánico, conductas de aislamiento, consumo de alcohol u otras sustancias para intentar dormir o calmarse, y dificultad para mantener rutinas laborales, familiares o sociales.

¿Cómo se trata el TEPT?

El tratamiento del TEPT debe ser individualizado y respetar el ritmo de la persona. No consiste en obligar a hablar del trauma de forma precipitada, sino en crear primero suficiente seguridad clínica y emocional para poder abordarlo adecuadamente. El tratamiento puede incluir:

  • Evaluación psiquiátrica: permite valorar los síntomas postraumáticos, la presencia de ansiedad, depresión, insomnio, consumo de sustancias, dolor crónico u otros trastornos asociados.
  • Psicoterapia centrada en el trauma: algunos enfoques psicológicos específicos, como la terapia cognitivo-conductual centrada en el trauma o la terapia EMDR, pueden ayudar a procesar la experiencia traumática y reducir la intensidad emocional asociada.
  • Estabilización emocional: en algunos casos, antes de trabajar directamente el trauma, es necesario mejorar el sueño, reducir la ansiedad, trabajar la regulación emocional y recuperar rutinas básicas.
  • Tratamiento farmacológico: puede estar indicado cuando existen síntomas intensos de ansiedad, depresión, insomnio, hiperactivación o malestar persistente. La medicación no borra el trauma, pero puede ayudar a estabilizar síntomas y facilitar el proceso terapéutico.
  • Psicoeducación: entender cómo responde el cuerpo y la mente después de un trauma ayuda a reducir la culpa y a comprender que muchos síntomas son respuestas de supervivencia que se han mantenido más allá del peligro.
  • Coordinación terapéutica: cuando el caso es complejo, es importante integrar psiquiatría y psicoterapia con un criterio clínico claro.

El objetivo del tratamiento no es olvidar lo ocurrido, sino reducir el impacto que sigue teniendo en tu presente.

¿Cuándo acudir a un psiquiatra por TEPT?

Es recomendable consultar con un psiquiatra cuando:

  • Has vivido o presenciado una experiencia traumática y sigues sintiéndote en alerta mucho tiempo después.
  • Tienes recuerdos intrusivos, pesadillas o sensación de revivir lo ocurrido.
  • Evitas lugares, personas, conversaciones o situaciones relacionadas con el trauma.
  • El sueño, el trabajo, las relaciones o la vida cotidiana se han visto afectados.
  • Te sientes bloqueada, desconectada, irritable o emocionalmente desbordada.
  • Aparecen ataques de pánico, ansiedad intensa o síntomas depresivos.
  • Necesitas consumir alcohol, cannabis, ansiolíticos u otras sustancias para calmarte o dormir.
  • Sientes culpa, vergüenza o una percepción negativa de ti misma desde lo ocurrido.
  • Has probado tratamientos previos y sigues sin entender bien qué te pasa.

La valoración psiquiátrica es especialmente importante cuando hay síntomas intensos, riesgo de autolesión, ideación suicida, consumo de sustancias, depresión grave, trastorno bipolar, dolor crónico o una historia de trauma complejo.

¿Qué voy a mejorar tratando el TEPT?

Tratar el TEPT puede ayudarte a reducir el peso que la experiencia traumática sigue teniendo en tu vida. No se trata de borrar el pasado, sino de que el trauma deje de organizar tu presente. Con un abordaje adecuado puedes mejorar:

  • La frecuencia e intensidad de los recuerdos intrusivos.
  • La hipervigilancia y la sensación constante de peligro.
  • El sueño y el descanso.
  • La ansiedad, la irritabilidad y la reactividad emocional.
  • La evitación de lugares, conversaciones o situaciones importantes.
  • La relación con tu cuerpo y tus emociones.
  • La culpa, la vergüenza y la percepción negativa de ti misma.
  • La capacidad para confiar, vincularte y recuperar seguridad en las relaciones.
  • La autonomía y la calidad de vida.

Un tratamiento adecuado permite entender lo que te ocurre, recuperar sensación de control y construir una forma más segura de relacionarte con tu historia. Aunque el trauma haya dejado una huella, esa huella puede tratarse.

Si crees que tú o alguien cercano estáis sufriendo un TOC, ponte en contacto conmigo o reserva una cita y juntos veremos cómo resolverlo.

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