Carl Rogers
Psiquiatría para tratar la bulimia
La bulimia nerviosa es un trastorno de la conducta alimentaria que puede aparecer en distintas etapas de la vida. En un estudio realizado en población escolar y joven de la Comunidad de Madrid, se estimó una prevalencia del 2,29% en mujeres y del 0,16% en hombres de entre 12 y 21 años. Más recientemente, un estudio realizado en población española de entre 31 y 50 años encontró una prevalencia autoinformada de bulimia nerviosa del 0,53%, lo que pone de manifiesto que este trastorno también está presente en la edad adulta.
¿Qué es la bulimia?
La bulimia nerviosa es un trastorno de la conducta alimentaria caracterizado por la aparición repetida de episodios de atracón, durante los cuales la persona siente que pierde el control sobre lo que come, seguidos de conductas dirigidas a evitar el aumento de peso. Estas conductas compensatorias pueden incluir el vómito provocado, pero no se limitan a él. También pueden aparecer periodos de ayuno, ejercicio físico excesivo o un uso inadecuado de laxantes o diuréticos. Al mismo tiempo, suele existir una preocupación intensa por el peso, la figura corporal y la alimentación, que puede llegar a ocupar una parte importante del día y afectar a la autoestima, las relaciones y la vida cotidiana.
Aunque suele asociarse a mujeres jóvenes, puede aparecer en personas de diferentes edades y no siempre resulta evidente desde fuera. Tener bulimia no implica necesariamente presentar un peso bajo: muchas personas mantienen un peso dentro de rangos considerados normales y consiguen ocultar durante bastante tiempo los atracones y las conductas compensatorias, en parte por la culpa y la vergüenza que suelen acompañarlos.
Por eso, el tratamiento no debe centrarse únicamente en la conducta alimentaria. Como psiquiatra especializada en trastornos de la conducta alimentaria, mi objetivo es comprender qué factores están manteniendo el problema y plantear un tratamiento adaptado a cada persona, abordando también los aspectos emocionales y psicológicos que lo acompañan.
¿Cómo funciona el ciclo de la bulimia?
La bulimia no es una cuestión de falta de voluntad. Con frecuencia se establece un ciclo en el que la restricción alimentaria, el miedo a ganar peso o el malestar emocional favorecen el atracón. Después pueden aparecer culpa, vergüenza y temor a sus consecuencias, que llevan a utilizar conductas compensatorias.
Tras ellas suele comenzar una nueva etapa de restricción o control rígido de la alimentación, que puede aumentar de nuevo la vulnerabilidad a sufrir otro atracón. Este círculo puede repetirse y hacerse cada vez más difícil de interrumpir sin ayuda especializada.
Por eso, el tratamiento no consiste únicamente en intentar evitar los atracones o los vómitos, sino en comprender y modificar el conjunto de factores que están manteniendo el problema.
¿Cómo puedes identificar la bulimia?
Algunas de las señales más frecuentes son:
- Episodios recurrentes en los que se ingiere una gran cantidad de comida y aparece sensación de pérdida de control.
- Comer a escondidas o intentar ocultar determinados comportamientos relacionados con la alimentación.
- Provocarse el vómito después de comer.
- Utilizar ayuno, ejercicio excesivo u otras conductas para intentar compensar lo ingerido.
- Sentir culpa, vergüenza o ansiedad después de comer.
- Preocuparse de forma intensa por el peso o la figura corporal.
- Alternar periodos de restricción con episodios de atracón.
- Evitar situaciones sociales relacionadas con la comida.
También pueden aparecer consecuencias físicas, especialmente cuando las conductas compensatorias se mantienen en el tiempo, como problemas dentales o digestivos y alteraciones metabólicas o electrolíticas.
¿Se puede tener bulimia y tener un peso normal?
Sí. Este es uno de los motivos por los que la bulimia puede pasar desapercibida. El aspecto físico o el peso no permiten determinar si una persona tiene un trastorno de la conducta alimentaria. Una persona con bulimia puede encontrarse en diferentes rangos de peso y mantener aparentemente su funcionamiento habitual mientras oculta los atracones y las conductas compensatorias.
Por eso, esperar a que exista un cambio físico evidente puede retrasar innecesariamente la búsqueda de ayuda.
¿Por qué tienes bulimia?
No existe una única causa de la bulimia. Como ocurre con otros trastornos de la conducta alimentaria, suele desarrollarse por la interacción de diferentes factores biológicos, psicológicos, familiares y sociales. Pueden influir aspectos como una preocupación intensa por el peso o la imagen corporal, una autoestima muy condicionada por el aspecto físico, dificultades en la regulación emocional, determinados rasgos de personalidad o la presencia de otros problemas como ansiedad o depresión.
Las dietas muy restrictivas y los intentos continuados de controlar rígidamente la alimentación también pueden contribuir a mantener el problema al favorecer el ciclo entre restricción y atracón. Entender qué factores intervienen en cada persona es una parte fundamental de la evaluación y del tratamiento.
Bulimia, anorexia y trastorno por atracón: ¿en qué se diferencian?
Aunque pertenecen al mismo grupo de trastornos, existen diferencias importantes.
- En la anorexia nerviosa predomina una restricción importante de la ingesta y una intensa preocupación por el peso y la figura corporal. En algunas presentaciones también pueden existir atracones y conductas purgativas.
- En la bulimia aparecen atracones recurrentes seguidos de conductas compensatorias destinadas a evitar el aumento de peso.
- En el trastorno por atracón también aparecen episodios de ingesta con pérdida de control, pero no se producen regularmente las conductas compensatorias características de la bulimia.
Diferenciar correctamente estos cuadros es importante porque, aunque comparten determinadas características, el abordaje debe adaptarse a cada diagnóstico y a cada persona.
¿Cómo se trata la bulimia nerviosa?
El tratamiento de la bulimia debe abordar tanto la conducta alimentaria como los factores psicológicos y emocionales que contribuyen a mantenerla. La psicoterapia constituye una parte fundamental del tratamiento. Entre las intervenciones con mayor respaldo se encuentra la terapia cognitivo-conductual, que permite trabajar los patrones relacionados con la alimentación, la preocupación por el peso y la figura corporal y las conductas que mantienen el ciclo de la bulimia. Dependiendo de cada caso, el tratamiento también puede incluir:
- Recuperar progresivamente un patrón de alimentación más regular.
- Reducir los atracones y las conductas compensatorias.
- Trabajar la relación con el cuerpo y la imagen corporal.
- Mejorar la regulación emocional.
- Abordar problemas asociados como ansiedad, depresión o impulsividad.
- Realizar seguimiento médico y nutricional cuando sea necesario.
- Valorar tratamiento farmacológico si existe una indicación clínica.
Cuando el caso lo requiere, trabajo de forma coordinada con otros profesionales para ofrecer un abordaje integral del trastorno.
¿Por qué puede ser difícil pedir ayuda?
La bulimia suele ir acompañada de culpa, vergüenza y necesidad de ocultar lo que está ocurriendo. Algunas personas sienten además miedo a perder el control sobre su peso si abandonan las conductas compensatorias.
También puede existir la sensación de que el problema “no es suficientemente grave”, especialmente cuando el peso no ha cambiado de forma significativa o la persona continúa trabajando, estudiando y manteniendo aparentemente su vida cotidiana. Sin embargo, no es necesario esperar a que aparezca un deterioro físico o emocional importante para pedir ayuda.
¿Cuándo acudir a un psiquiatra por bulimia?
Es recomendable solicitar una valoración profesional cuando aparecen atracones recurrentes, conductas compensatorias, preocupación intensa por el peso o la alimentación o sentimientos frecuentes de culpa y pérdida de control después de comer. También conviene consultar cuando:
- Intentas ocultar tu forma de comer o determinadas conductas.
- La alimentación y el peso ocupan una parte excesiva de tus pensamientos.
- Alternas periodos de restricción con atracones.
- Sientes que no puedes detener estas conductas aunque lo intentes.
- Aparecen ansiedad, depresión, impulsividad u otros problemas emocionales.
- El trastorno empieza a afectar a tus relaciones, estudios, trabajo o calidad de vida.
La evaluación psiquiátrica permite valorar la gravedad del problema, detectar otros trastornos que puedan estar asociados y decidir qué tipo de tratamiento necesitas.
¿Se puede superar la bulimia?
Sí, la bulimia tiene tratamiento y muchas personas consiguen una mejoría importante con un abordaje adecuado. El objetivo no es únicamente que desaparezcan los atracones o las conductas compensatorias. También buscamos que puedas desarrollar una relación más estable con la alimentación, reducir la preocupación constante por el peso y la figura corporal y disponer de mejores herramientas para manejar las emociones y situaciones que antes mantenían el problema.
La recuperación es un proceso individual y pueden existir periodos de mayor dificultad o recaídas. Por eso, el seguimiento y la prevención de recaídas también forman parte del tratamiento.